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Esta nueva tecnología ha tenido mucho éxito en los últimos años ya que mejora sensiblemente los sistemas de climatización tradicionales.
Esta tecnología permite mantener de forma constante la temperatura seleccionada al repetir continuamente los ciclos de arranque y parada. De esta forma consume solo la energía necesaria para alcanzar dicha temperatura. Esto significa ahorro en el gasto de energía y mayor comodidad ya que se evitan las subidas y bajadas de temperatura en una habitación.

Las principales ventajas de los sistemas inverter son:
- El ahorro de energía. Este ahorro puede variar según el uso, pero puede llegar al 25% respecto a sistemas tradicionales.
- Máximo confort. Los sistemas inverter se adaptan a nuestras necesidades a cada momento, dando más o menos calor o frío, manteniendo la temperatura seleccionada de forma constante.
- Mayor rapidez para lograr la temperatura seleccionada. Esto es debido a que el compresor funciona el doble de rápido hasta que se alcanza la temperatura marcada.
- Menor nivel de ruido. Los sistemas inverter están pensados para generar un bajo nivel sonoro, al mismo tiempo que distribuye mejor el aire. De esta forma mejora las condiciones de higiene en el aire.
- Esta tecnología mejora la eficiencia de la bomba de calor. Mientras que un sistema tradicional deja de funcionar cuando la temperatura exterior es de 6ºC, el sistema con tecnología inverter puede funcionar con temperaturas incluso bajo cero.
- Esta tecnología evita con continuos arranques de la bomba, por lo que consigue alargar la vida del aparato.
- Los aparatos con inverter, al producir un 60% más de calor que los sistemas de velocidad constante, consiguen calentar una habitación más rápido que los sistemas sin tecnología inverter, incluso en los días más fríos.
La principal desventaja es que la tecnología inverter encarece el aparato de aire acondicionado, aproximadamente unos 180 euros, pero a lo largo del tiempo saldrá rentable por el ahorro de la energía.
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