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Vamos a darte algunos consejos a tener en cuenta a la hora de elegir tu sofá perfecto:
- Lo primero que debes estudiar son las dimensiones de las que cuentas. No es lo mismo un salón de 40 metros que uno de 20. No te olvides tampoco de los otros elementos que no pueden faltar en un salón, como de la mesa para la tv, la mesa y las sillas, algún mueble o mesa auxiliar, etc. Debes tener en mente todo el conjunto para cederle el espacio necesario al sofá.
- En un salón no demasiado grande puedes ganar espacio con un chaiselonge, tan de moda en esta época, de 3 plazas o distribuirlos en forma de L. Si tienes un salón de más de 40 metros puedes permitirte poner un sofá de 4 plazas. Dependiendo del espacio disponible el sofá puede ir pegado a la pared o por el contrario puede estar separado de ella actuando como separador de ambientes.
- No debemos fijarnos únicamente en su color o dibujo, o si es acorde con el resto del salón o de la casa. Debemos saber la utilidad principal que le vamos a dar al sofá. Si vamos a leer, ver la tv, descansar, dormir (en los casos de sofás-cama), etc.
- Tener en cuenta que los sofás expuestos en las tiendas parecen más pequeños, dada las grandes superficies en las que se muestran. Cuando tengas claras las dimensiones que le vas a dedicar de tu salón, lo olvides el metro para medirlo en la tienda.
- Un aspecto que no podemos olvidar es de la facilidad de limpieza de su tapicería. Para ello también es importante tener en cuenta el tipo de gente que va a utilizarlo, es decir, si hay niños en la casa, gente con sobrepeso, etc.
- Es importantísimo sentirse cómodo y seguro en el sofá que eligamos. En este sentido hay que informarse no sólo de la tapicería, sino también de la estructura o armazón. Los de madera son resistentes y flexibles y evitan deformaciones a lo largo del tiempo. Lo más habitual es que sean de haya, pino o abeto. También existen armazones de metal, hirro o acero, que suelen ser más fuertes que las estructuras de madera.
- La dureza de los asientos depende del gusto de cada uno. Por norma general los asientos deben ser mullidos, así como el respaldo debe adaptarse a la curvatura de la espalda.Pero si se trata de un sofá demasiado blando, descártalo. La razón es que si nos hundimos al sentarnos, las caderas quedarán por debajo de las rodillas, lo que dificultará luego la incorporación.
- Lo ideal es que al sentarnos, nuestra espalda quede apoyada sobre el respaldo, los muslos estén completamente sobre al asiento y los pies sobre el suelo.
- Busca un color que potencie el estilo que quieres darle a tu casa y que sea acorde con el color de las paredes, suelos y el resto del mobiliario.
- En cuanto a la tapicería, ten en cuenta el tipo de tela. Si vives en un clima caluroso, lo más aconsejable serán los linos y algodones, mientras que para las zonas frías lo ideal son las franelas y la lana.
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