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- Busca siempre que las telas sean desenfundables y lavables. Un sofá de tela se puede manchar como cualquier otro. La ventaja que tendrás es que se podrá desenfundar y lavar en lavadora. Asegurate que la colocación sea sencilla.
- Nunca coloques los sofás hacia la luz directa del sol y de lámparas potentes, ya que aunque la mayoría de las telas tienen cierta resistencia a descolorarse, la exposición prolongada y directa al sol puede causar que los colores varíen.
- Así mismo, protege tus muebles alejándolos de estufas y radiadores y de otras fuentes de calor. Lo ideal sería colocarlos a una distancia de más de 50 centímetros.
- Elige telas tupidas para que aguanten mejor los sucesivos lavados.

- Debes plantearte el uso de fundas para el mejor mantenimiento de los sofás, aunque esto tenga como resultado renunciar a la estética perfecta.
- Intenta no dejar periódicos o revistas en contacto con las telas del sofás ya que en los casos en que la tinta sea reciente podrían mancharlo.
- La parte posterior y especialmente los apoyabrazos no están pensados para sentarse. El peso pueden deformar estas partes de la estructura de nuestro sofá. |